Uno de los mejores secretos de la gastronomía ibérica y española es el solomillo ibérico de cerdo, un corte de carne que combina ternura, sabor y textura en cada uno de sus bocados.
El solomillo ibérico se obtiene de la parte más tierna y magra del cerdo ibérico, justo en la región lumbar del animal y se caracteriza por suavidad y jugosidad.

Es una carne magra con apenas grasa visible, lo que la convierte en una elección saludable y deliciosa. Además, es muy versátil en el cocinado: puede prepararse a la plancha, en guisos o en recetas más elaboradas.
Solomillo Ibérico en Salsa de Vino Tinto y Setas con Puré de Patatas Trufado

Ingredientes
Para el solomillo ibérico:
- 500 gramos de solomillo ibérico PC Sánchez Marcos
- 200 gramos de setas frescas, cortadas en láminas
- 2 chalotas, picadas finamente
- 2 dientes de ajo, picados finamente
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 2 ramitas de romero fresco
- Sal de Añana y pimienta negra al gusto
Para el puré de patatas trufado:
- 8 patatas medianas
- 1/4 de taza de nata de cocinar
- 2 cucharadas de mantequilla
- 1 cucharadita de trufa negra rallada (o trufa en aceite)
- Sal y pimienta negra al gusto
Para la salsa:
- 2 tazas de vino tinto de crianza
- 3 tazas de caldo de carne

Elaboración:
En primer lugar, vamos a preparar el puré de patatas trufado. Para ello, cuece las patatas en agua con sal y un chorrito de vinagre (que hará que no se abran) hasta que estén tiernas. Una vez estén cocidas (aproximadamente una patata mediana tardará 20 minutos), sácalas del agua y escúrrelas. Cuando se puedan tocar (sin dejar enfriar), pela las patatas y colócalas sobre una cazuela antiadherente.
Coloca la cazuela con las patatas en el fuego, a temperatura mínima (solamente queremos que se mantenga el calor). Añade la nata, la mantequilla (que esté a temperatura ambiente) y la trufa rallada sobre las patatas. Machaca o tritura las patatas, ya sea con un tenedor o con un machacador e integra todos los ingredientes hasta obtener un puré con una textura suave. Incorpora sal de Añana y pimienta al gusto. Una vez conseguido el sabor y a textura deseada, reserva el puré. ¡Ojo! Es muy importante que la mezcla se mantenga caliente.


Ahora pasaremos a la elaboración de la guarnición. En una sartén grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio-alto. Agrega las chalotas y el ajo picado de manera muy fina y saltea durante unos minutos hasta que estén dorados y comiencen a desprender su característico olor.
Añade las setas ya cortadas a la sartén y saltea hasta que estén tiernas y doradas (sin aumentar el calor). Una vez estén las setas hechas, retira la sartén con todos los ingredientes y reserva.
Bien, ha llegado el momento de elaborar la carne de solomillo ibérico. Sin cambiar ni limpiar la sartén, pero subiendo el fuego a alto, agrega el solomillo ibérico y séllalo por cada uno de sus lados durante unos minutos, hasta que veas que está dorado por fuera y cocido al punto deseado por dentro. Para conseguir un solomillo ibérico jugoso, cocínalo alrededor de 3-4 minutos por cada lado para un punto medio. Sazona con sal de Añana, pimienta negra y añade las hojas de romero.
Una vez obtenido el punto deseado, retira el solomillo ibérico de la sartén y colócalo en un plato. Envuelve el solomillo ibérico con papel de aluminio y déjalo reposar durante unos minutos.
Mientras reposa el solomillo ibérico, haremos la salsa de vino tinto. Para ello, vuelve a emplear la misma sartén (¡sin lavarla, en ella está todo el sabor y toda la esencia de nuestro solomillo ibérico PC Sánchez Marcos). Vierte el vino tinto y el caldo de carne y raspa los fondos de cocción con una cuchara de madera o una espátula para soltar todos los sabores. Deja que la salsa se reduzca a la mitad con una temperatura constante.
Una vez que la salsa esté reducida, con una textura espesa, añadiremos las setas a la sartén y seguiremos manteniendo la salsa durante unos minutos.
Para finalizar, procederemos al emplatado. Cogeremos el solomillo ibérico (que debe estar envuelto en papel de plata) y lo cortaremos en rodajas. Para emplatar, pondremos en primer lugar la cama de puré de patatas trufadas y, sobre ella y de manera armónica, colocaremos el solomillo ibérico ya troceado. Verteremos la salsa de vino tinto y setas por encima y, para terminar, decoraremos el plato con unas hojas de romero fresco y un toque de trufa rallada.
¡Buen provecho!

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