La conservación del jamón es una cuestión que inquieta a algunas personas más aún en verano, sin embargo existen una serie de consejos fáciles que harán que el jamón se conserve como el primer día:

Conservación antes del corte:

En ocasiones compramos un jamón y no lo vamos a consumir pronto, pero esto no tiene por que ser un problema, el jamón suele venir envuelto en un papel con una cara plastificada para evitar que manche, pues bien lo primero para que un jamón se conserve bien es retirar dicho envoltorio, ya que evita que el jamón respire y continue con su normal curación. El saco de algodón no es necesario retirarlo, es útil para evitar que ninguna mosca se pose directamente.

Busque un lugar fresco y seco, que no le de la luz directa. Cualquier bodega, desvan o garaje puede ser adecuado y cuelgelo si tiene la posibilidad.

Por último si el tiempo que piensa tenerlo colgado o simplemente sin consumir es de varios meses solo untelo en aceite de oliva para mejor conservación.

 

Conservación después de cortar:

Muchas personas preguntan que se puede hacer para conservar el jamón una vez lo hemos comenzado a cortar, para ello existen dos buenos trucos:

El primero y más conocido, quizás por su facilidad, es conservar una lamina de grasa de las que se cortan al iniciar el jamón y simplemente cuando paramos de cortar se coloca encima de la zona de corte y sobre dicha lamina un trapo de tela o el mismo saco en el que venía dispuesto.

El segundo y mejor, para una conservación perfecta, es untar manteca en la zona de corte creando una capa que aisla, evita que salga moho y nutre el jamón.

 

En el caso que saliese algo de moho se puede retirar con un trapo humedo sin problemas a la hora de consumirlo nuevamente.

 

conservación del jamón

 

 

 

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