El jamón ibérico, un producto que se logra después de invertir tanto tiempo de elaboración y esfuerzo… Sería una pena que se echase a perder y no disfrutásemos de su trabajado sabor por no conservarlo bien ¿verdad?

En Productos Sánchez Marcos queremos aportar un granito a la cultura acerca de este gran producto mostrándoos  las claves de cómo debéis conservarlo para que esté en óptimas condiciones y lo disfrutéis en todo momento.

jamon jamon

Sea jamón de pata negra o blanca, es la misma conservación.

En el caso de que nuestro jamón sea la propia pata curada del cerdo, primero tenemos que tener en cuenta si la hemos empezado o no.

Sin haberla empezado

Si aún no hemos empezado a consumir la pieza, es sencillo, debemos mantenerla tal y como se haría en una tienda, que no es otra que manteniéndola colgada sin ningún tipo de envoltorio en un lugar fresco y seco.

Habiéndola empezado

Una vez empezada la pieza debemos guardarla de nuevo en un lugar fresco y seco pero en este caso en el propio jamonero tapándola con un un paño limpio y formando hueco en la zona ya cortada para que respire.

Un típico error es tapar la zona ya cortada con los recortes de grasa. Esto no se debe hacer ya que provoca que se filtre un exceso de esa grasa en la propia carne ya curada y por tanto cambien las características del sabor que tanto se ha estado buscando durante su curación.

Si el jamón está cortado o loncheado

Nuevamente sin importar el tipo de producto, ya sea ibérico de bellota, serrano, de campo cebo, recebo o cualquier otro tipo…. Si lo que queremos es conservar lonchas ya cortadas, nuestro mejor consejo es que lo hagáis al vacío y en un lugar frío y seco (sin necesidad de frigorífico).

Al extraer el aire conseguimos que el producto no se oxide y dure hasta incluso 3 meses.

Lo ideal es que si abrimos un paquete lo consumamos entero en esa misma ocasión ya que una vez que las laminas de jamón tienen contacto de nuevo con el aire, el tiempo que pase a partir de ahí provocará que ya no se mantengan en optimas condiciones. En ese caso lo mejor es cerrar el paquete y mantenerlo dentro del frigorífico.

Aspectos a tener en cuenta

Aparte de haberos explicado cómo debéis conservar vuestro jamón, os damos una serie de consejos a tener en cuenta para disfrutar de todo el sabor de este exquisito producto sin perder calidad.

Si tenemos una pata debemos cortar lonchas cada día (de 100 a 150 gramos) ya que el tiempo óptimo de consumo es durante unas 3 semanas desde su inicio. 

Si no os da tiempo a llevar este ritmo, no os preocupéis lo podéis lonchear todo lo que os quede y envasar al vacío ya que así podréis conservarlo durante incluso 3 meses como dijimos en el apartado anterior.

Respecto al jamón laminado hay que tener en cuenta que al estar al vacío las lonchas están comprimidas por tanto para disfrutar bien de su sabor debemos abrir el paquete y dejar antes de consumirlas que respiren un rato hasta que las laminas se separen bien entre sí.

Con todo esto esperamos haberos ayudado con estos consejos de conversación y consumo. No os perdáis las actualizaciones de este blog ya que podréis estar siempre al día acerca del mundo que rodea el jamón. ¡Que lo disfrutéis!

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